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 El déficit auditivo, no depende únicamente de las características físicas o biológicas del niño o niña, sino que se trata más bien de una condición que emerge producto de la interacción de este déficit personal con un contexto ambiental desfavorable.
Ahora bien, es preciso señalar que en los últimos años, ha cobrado fuerza una mirada diferente de la discapacidad auditiva, que se desprende de una perspectiva socio antropológica de la sordera. Esta mirada, se centra en la Persona Sorda, como persona que se mueve visualmente en el mundo, que desarrolla como lengua natural la Lengua de Señas y que forma parte de una cultura.
La Federación Mundial de Sordos es enfática en indicar a este respecto, que la Lengua de Señas es un importante símbolo de identidad y al mismo tiempo patrimonio cultural que evidencia una comunidad, con valores y costumbres propios, que conforman la cultura sorda. 



Para comprender de mejor forma esta definición, haga usted el siguiente ejercicio:

Tape sus oídos con las manos o utilice para ello tapones especiales con el objetivo de reducir su audición al mínimo posible. Mantenga esta situación por unos minutos analizando cuál es su experiencia interna. ¿Qué siente? ¿Cómo se siente? Imagine que esta condición de no poder oír es permanente y no modificable...
Piense ahora en continuar con su vida cotidiana.
Véase a sí mismo/a caminando por la calle, yendo de compras al supermercado o en dirección a su trabajo. ¿Qué problemas experimenta? ¿Qué situaciones se vuelven más difíciles para usted? ¿En qué medida estas dificultades se vuelven más severas producto de las condiciones existentes en su entorno? O por el contrario, usted se puede preguntar, ¿qué recursos del entorno le ayudarían a desenvolverse de forma más fluida disminuyendo o minimizando sus dificultades personales? Probablemente sería muy útil para usted encontrarse con información escrita en las calles, o tal vez desearía contar con lengua de señas en la televisión.
En un plano más personal, es muy posible que usted esperase que la gente con la cual se relaciona tomara algunas medidas especiales a la hora de comunicarse, tales como hablarle en voz más alta, o modularle marcadamente sus palabras, de modo que usted pudiese leer sus labios, etc. Finalmente, quizá le ocurra que en situaciones grupales, usted esperaría ser ubicado en lugares cercanos a las personas que le hablan para facilitar la comunicación.
Afortunadamente se pueden superar las barreras que impiden a la persona la realización de estas actividades, a través de, sencillas o complejas, adaptaciones que en cada caso sean necesarias.
Tomando un ejemplo:
En la actualidad en Chile, cuando la Presidenta se dirige al país por cadena nacional, las personas con discapacidad auditiva que conocen lengua de señas, pueden acceder al mismo tiempo que el resto de las personas a dicho mensaje.

Entonces, experimentar o no dificultades para participar adecuadamente en la vida cotidiana, no es un hecho que dependa únicamente de la persona. En gran medida, las dificultades a las que ella se enfrente, pueden verse tremendamente atenuadas o incluso desaparecer si cuenta con un contexto adecuado que se flexibiliza en función de dicha condición. 

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